Videncia
Para muchas personas, la clarividencia es el mayor misterio entre las artes adivinatorias. Un clarividente tiene el don de “ver” o de “sentir” las cosas que un ser humano no puede percibir con sus órganos sensoriales. Esta facultad es a menudo conocida como el “séptimo sentido” o el “tercer ojo”. Gracias a sus percepciones extrasensoriales, el clarividente puede percibir cosas y situaciones presentes. Pero puede igualmente ver situaciones pasadas y acontecimientos futuros. Estos fenómenos también son llamados: retrocognición o precognición.
¿Pero qué se pasa en el momento de la clarividencia? ¿La clarividencia es una facultad que puede ser aprendida? ¿Y de qué manera un clarividente puede ayudarme en mis problemas personales? Deseamos responder a todas estas preguntas y desvelar el misterio que rodea la clarividencia.
A lo largo de la historia, se pueden encontrar indicios en relación con la clarividencia en las culturas y las religiones más diversas y en contextos muy variados. Las más célebres clarividentes hasta hoy día, son las sacerdotisas del templo de Delphes, especialmente la conocida como Pitia. En la Antigüedad, quien iba a consultar los oráculos de Delphes, podía formular una pregunta a Pitia. Ésta última, inspirada gracias a vapores gaseosos que salían del interior de la tierra, se encontró en situación de trance y sus palabras fueron traducidas por un sacerdote.
Otro clarividente era Michel de Nostredame (1503 – 1566), más conocido bajo el nombre de Nostradamus y el cual es todavía célebre y reconocido actualmente,. “Las Profecías”, en las cuales hace predicciones sobre acontecimientos históricos mayores, todavía son consultados para observar acontecimientos a venir. En sus tiempos, fue célebre ya que predijo en su primera Profecía la muerte del rey Enrique II en un duelo.
¿A qué se debe que ciertas personas tengan este don y otros no? Hoy, se puede partir del principio que este don de clarividencia es innato y que no puede ser aprendido. Científicos suponen que es debido al “tercer ojo”, situado en la hipófisis, gracias al cual una persona particularmente sensible puede obtener informaciones por vías paranormales. Este órgano grueso como un hueso de cereza, se encuentra en medio de la cabeza, a la altura de la nariz y reposa sobre una parte de la base del cráneo.
Como todos estamos dotados de este órgano, uno puede concluir que en principio cada persona tiene la facultad innata de la clarividencia. En el transcurso de la evolución, esta facultad disminuye ya que no es ni explotada ni entrenada. Eso se produce de la misma manera que la memoria fotográfica de los niños de temprana edad, ya que la pierden poco a poco cuando empiezan a hablar. En el transcurso de la historia, la facultad de la clarividencia y de la percepción extrasensorial que nuestros abuelos disponían, ha sido reemplazada poco a poco por el pensamiento científico.
Contrariamente a antes, no hay actualmente muchas personas que posean este don de clarividencia. Muy a menudo, este don particular se manifiesta desde la temprana infancia a través de una sensibilidad excepcional. Para los niños concernidos, no es siempre una situación fácil y tienen que recorrer un difícil camino, antes de aceptar esta disposición particular y de ponerla a disposición de los demás de forma positiva. Algunos clarividentes son consultados por la policía en el momento que se produce un acto criminal y el asunto no ha sido solucionado, muy particularmente en el caso de personas desaparecidas.Algunos clarividentes, reciben las visiones de forma espontánea y no voluntaria. Otros en cambio pueden llegar al estado de clarividencia mediante una gran concentración. Para enfocar su espíritu, algunos clarividentes se sirven de bolas de cristal, de una vela o de cartas de predicción. Mirando intensamente una bola de cristal por ejemplo, su concentración queda fijada y la energía necesaria para la clarividencia es liberada.
La enseñanza de la reencarnación parte del principio que la clarividencia permite ver la conocida crónica de Akasha. Ésta última es comparable a un disco duro dividida en una multitud de memorias sobre la cual todos los acontecimientos pasados, presentes y futuros de toda la historia de la humanidad son almacenados en tiempo y espacio. En el momento de la clarividencia, ciertos acontecimientos son proyectados delante del ojo espiritual del clarividente, como si fuera una pantalla. Otras personas describen la clarividencia como una “sensación” o un “sentido” de las cosas.
Otros fenómenos están también vinculados de manera estrecha en la clarividencia, como la telepatía, la facultad de visión a distancia o incluso el channeling. Un médium de channeling tiene la posibilidad de captar mensajes del mundo espiritual. El médium también puede entrar en contacto con seres sobrenaturales como los ángeles o parientes difuntos de la persona que consulta y de esta forma comunicarse con ellos. Así, se pueden obtener respuestas y consejos relacionados con su propia persona o sus problemas.
Esperamos haberle provisto una visión general suficientemente detallada sobre la clarividencia. Si quiere ponerse en contacto con uno de nuestros videntes, éstos quedan a su disposición para responder a sus demandas personales. Deseamos que obtenga un buen conocimiento sobre su recorrido a venir.
Encontrará informaciones complementarias relacionadas con la videncia en http://es.wikipedia.org/wiki/Videncia.